Los viernes se disparan las
ventas de las “drogas del amor” en Medellín. Se trata de los compuestos
químicos que se ofrecen como potenciadores sexuales. Algunos negocios
naturistas y tiendas de sexo admiten que solo ese día sus ganancias se elevan
en un 50 por ciento. Los preferidos de los usuarios, cuenta una vendedora, son
los de origen naturista, pues se cree que no tienen contraindicaciones. Además,
su publicidad lo expresa. El riesgo, sin embargo, es latente.
Se supone que los productos de
origen natural no contienen químicos y que han sido extraídos de toda suerte de
plantas medicinales, algunas de orígenes de película: las selvas del Arauca, la
Amazonía, el Brasil profundo, pero es posible que nada de eso sea verdad.